Típica receta de Galicia.
Dicen que el caldo gallego cura el frío, el hambre y hasta el mal de amores, pero eso sí, tiene sus normas:
- Ingrediente secreto: El grelo. Si no sabes lo que es, no eres digno del caldo. Es más, el grelo te observa desde la olla y susurra: “Aquí no se aceptan espinacas ni lechugas de postureo.” 👀🌱
- Chorizo humilde, pero poderoso: Ese toque ahumado que te calienta más que la manta más gorda de tu abuela. Pero cuidado, si le echas mucho, el caldo se transforma en poción para dragones 🐲🔥
- Patata gallega o nada: Que nadie te vea usando patatas francesas o te exilian a la meseta. 🏞️😆
- Al servirlo: Si puedes ver el fondo del plato, eso no es caldo, ¡es un spa de grelos! 🛀🥬
🥄💚 Conclusión: El caldo gallego es el plato que te da la vida… pero también te juzga. Si un gallego te dice «te ha quedado aceptable», ya eres familia. 😉
Ingredientes para 4 personas:
- 500 g de grelos, berzas o nabizas
- 4 patatas
- 200 g de chorizo gallego
- 100 g de unto (grasa de cerdo, opcional)
- 100 g de panceta o lacón
- Sal
Procedemos:
Lava bien los grelos o berzas y córtalos en trozos pequeños.
Pela y corta las patatas en trozos grandes.
En una olla grande con agua, pon el unto, la panceta o lacón y el chorizo. Cocina durante 30 minutos.
Agrega las patatas y los grelos. Cocina a fuego medio hasta que las patatas estén tiernas.
Prueba y ajusta la sal. Sirve bien caliente.





