Típica receta de Galicia.
La tortilla de Betanzos es como el reggaetón, o el cliantro: no a todo el mundo le gusta, pero quien la ama, la defiende con pasión. En este rincón de Galicia no hay cebolla, ni cocción larga: solo patata, huevo y el deseo de ver cómo la yema se desparrama gloriosamente al cortarla. ¿Origen? Pues Betanzos, claro. En los bares del pueblo, esta tortilla es religión: se pide con cuchara, se debate a gritos y a veces se bebe más que se mastica.
Curiosidad gourmet: En Betanzos cada bar tiene su receta y su legión de fans. Algunos incluso organizan “rutinas de tortilla”, probando una distinta cada día. Y sí, hay competición anual. ¡A cuchara limpia!
¡Advertencia! La tortilla mueve.
Ingredientes para 4 personas:
- 5 patatas medianas (tipo Kennebec si quieres full autenticidad gallega)
- 6 huevos (¡frescos y grandes, que aquí se nota!)
- Sal al gusto
- Aceite de oliva virgen extra
- ¿Y cebolla? Ni se te ocurra. Aquí es sacrilegio. La cebolla está prohibida en las recetas del concurso oficial del ayuntamiento de Betanzos.
Procedemos:
- Pela y corta las patatas en láminas finas, casi transparentes.
- Fríelas en abundante aceite de oliva a fuego medio. Deben quedar blandas, no crujientes, más confitadas que fritas. Sácalas cuando estén casi deshaciéndose.
- Bate los huevos con energía. Añade sal.
- Junta las patatas escurridas con el huevo batido y mezcla. Aquí viene el truco: tiene que quedar muy líquida.
- En una sartén pequeña y bien caliente, añade una gotita de aceite y vierte la mezcla.
- Cuaja durante 30-40 segundos por un lado, hasta que empiece a dorarse por fuera pero siga “bailando” por dentro.
- Dale la vuelta con valentía (¡sí, puede gotear!) y deja apenas 20-30 segundos más.
- Sirve inmediatamente. Al cortar… debe salir lava de yema. Si no, algo falló (o hiciste tortilla francesa por error).





